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¡Vipassana para todos!



Familia, amig@s,

Después de que mi madre estuviera a punto de llamar a la Guardia Civil creyendo que me había ido a una secta, y los que tras varios días de no conectarme, querían contactar a mi familia para saber si me había pasado algo... os cuento dónde he estado los últimos 12 días.

Desde hace tiempo quería hacer un retiro y aprender a meditar. En Candeleda, cerca de donde estoy viviendo ahora, hay uno de ellos. Aquí imparten Cursos de Vipassana, la técnica de meditación de Buddha. Vipassana significa ver las cosas tal y como son.

El sufrimiento humano


Durante los 10 días del curso, aprendimos mucho más que una técnica de meditación, aprendemos un nuevo arte para vivir :)

A estas alturas creo que ya no nos sorprende escuchar que la desdicha que sentimos en algunos momentos, no están en las situaciones o personas de ahí fuera, si no que están en nuestro interior, en cómo reaccionamos ante ello.

La raíz de este sufrimiento es el deseo. Deseo de que las cosas sean como nosotros queramos. Deseo de tener algo que no tenemos. Deseo de que alguien se comporte diferente. Deseo de que dure una situación para siempre. Deseo de que acabe otra situación de una vez por todas.

Constantemente estamos generando negatividad. A veces no nos damos cuenta. Cada una de estas negatividades crea un nudo mental. Cada uno de estos nudos es tensión interna y un patrón de reacción para situaciones posteriores. Resultado: desdicha.

Hay buenas noticias: tiene solución. Habrá muchas. Yo he aprendido una y se llama Vipassana.


¿En qué consiste la técnica de Vipassana?


Más arriba ya te adelanté que Vipassana significa ver las cosas como realmente son. En el curso, nuestro marco de trabajo es el cuerpo. Las instrucciones son observar la respiración y las sensaciones corporales con la mente atenta y ecuánime.

Atención y ecuanimidad (equilibrio perfecto ante cualquier situación, sea agradable o desagradable) son dos cualidades con las que no venimos de serie, por lo general. Esto es básicamente lo que entrenamos en el curso. 

Cuando la mente está observando, únicamente observando sin deseo ni rechazo, se encuentra en un momento de pureza. La negatividad, enterrada en el inconsciente, se manifiesta en el cuerpo en forma de dolor u otras sensaciones durante la meditación. Cada sensación surge y desaparece. Hemos de observar objetivamente y atravesar este fenómeno. Con este ejercicio, penetras un dolor y se libera. 

Con la técnica, no sólo purificamos la mente de todas la negatividades que creamos sino que también ayudamos a cambiar el patrón que tenemos de reaccionar.

Goenka lo define como una operación quirúrgica en la mente. Esto es asombroso. Aunque no nos detallan lo que sucede científicamente, hay explicación, lo experimentas. Incluso si ahora lo entiendes intelectualmente, la verdadera sabiduría surge cuando tienes tu propia experiencia.

Otra de las cosas que más me gusta del Vipassana es que únicamente se centra en observar la realidad del cuerpo y la mente, sin alterar nada. Sin mantras, sin recitar palabras, sin modificar la respiración, sin movimiento, sin visualizaciones, sin adorar a ningún Dios... Observación pura y dura de la realidad del momento.


damma sacca vippasana



Buenas condiciones para la práctica


¿Cómo era un día en el retiro de Dhamma Sacca?


El día empezaba a las 4am y finalizaba a las 21pm. Hacíamos tres comidas vegetarianas: desayuno, comida y merienda (un par de frutas) seguidas de un descanso. Después de cada comida solía darme un rico paseo, aprovechando las vistas al Almanzor. El resto de las horas estaban destinadas a la meditación.


He hecho un horario para que se vea claro



Código de conducta


Para llevar la práctica en las mejores condiciones posibles, teníamos un Código de Conducta:

Sila (conducta ética). Los cinco preceptos
  • abstenerse de matar
  • abstenerse de robar
  • abstenerse de mentir
  • abstenerse de conductas sexuales inadecuadas
  • abstenerse de consumir sustancias intoxicantes
Noble Silencio. Permanecer callados durante los 10 días del curso (hablamos el primero y el último, estamos 12 días en total allí). Si habláramos, surgirían nuevas ideas, más comidilla para la mente. También podemos incumplir sila, mintiendo, exagerando, etc…

Evitar el contacto físico y visual directo. 

Vestimenta discreta, cómoda, que no sea excesivamente ajustada o llamativa.

No hacer ejercicios o movimientos que puedan distraer a los compis.

Separación de hombres y mujeres. La distribución de los espacios están diseñados para mantener mujeres y hombres separados. Sólo coincidíamos en la sala de meditación y accedíamos a nuestro área por nuestra puerta correspondiente.


La conducta y los estímulos externos se mantienen a ralla para favorecer la concentración. Cuando el objetivo de afinar la mente te lo tomas en serio, no te extraña la idea de que haya gente que se marche a una cueva.

El Gong que anunciaba el comienzo y final de las meditaciones


El camino del Dhamma


Aquí no entraré mucho porque tengo poca información al respecto. El camino del Dhamma es lo mismo que el Noble Sendero Óctuple, engloba las 8 vías en 3 categorías. Cada paso del camino ayuda y conduce al siguiente.
  • Sila: la conducta ética especificada en el punto anterior. Ser correctos con nuestras palabras y nuestros actos. También incluye el modo en que nos ganamos la vida, ha de contribuir para el bien de todos.
  • Samadhi: Desarrollar la concentración, la maestría sobre la propia mente. Incluye el esfuerzo recto, la atención plena y la concentración.
  • Pañña: la purificación de la mente y el desarrollo de la sabiduría. Comprende el pensamiento recto (aunque no desaparecen los pensamientos, cambia su patrón) y la comprensión de la realidad tal y como es.
Pañña nos conduce a Nibbanna, el famoso Nirvana, la Liberación. La Iluminación.



El desarrollo de la sabiduría. Pañña


Existen tres clases de sabiduría:

  • La sabiduría que adquieres de escuchar a otros o al leer. Nos ayuda muchísimo en el camino pero no es suficiente, porque no es tu sabiduría, es de otro. 
  • Lo que comprendes intelectualmente. Aplicas la razón y te parece que eso tiene lógica. Uno se hace más erudito, tiene un montón de conocimiento, es una maravilla como capta y explica el mensaje. Este estado tampoco libera pero nos ayuda para el siguiente.
  • La sabiduría que surge de la experiencia propia. Experimentar la realidad de nuestro interior, de nuestra estructura mental y física, su naturaleza impermanente… Iniciamos nuestra percepción desde lo más burdo y superficial a lo más sutil y profundo. Erradicamos las impurezas mentales y se alcanza el Nirvana. Nos liberamos.
Es un resumen muy resumido lo sé. Miel para los labios. Si quieres más, has de ir.

Tiene que ser una pasada afinar a tal grado la mente, desvanecer la materia que sentimos tan sólida y percibirla como es, vibraciones de partículas subatómicas que aparecen y desaparecen. Para llegar ahí a mí me queda mucho camino, pero de su andadura, me llegan sus efectos de mayor concentración, de sentirme colmada de tranquilidad más tiempo y de desapego de las personas/situaciones/cosas para ser feliz. Las decisiones que tome en estos estados pintan que serán más positivas.


De todo, lo que más me fascina es este punto de la Sabiduría. Tenemos una potente herramienta, la mente, para conocer el Universo. Avanzamos científicamente y fabricamos tecnología cada vez más puntera, pero todavía no somos capaces de conocer la Realidad.

2.500 años atrás, entre otros iluminados, Buddha describe que la mente y la materia está compuesta de unidades muy muy pequeñas (kalapas, átomos) y que en un segundo aparecen y desaparecen un trillón de veces. ¡Ojo! ¡2.500 años antes! Con una mente entrenada y observación. En occidente hemos llegado a la misma conclusión, por medio de aparatos, hace sólo unos pocos años.

Ansiamos conocer el Universo de ahí fuera, como si fuéramos nosotros por un lado y el Universo algo aparte. Estamos dentro del Universo. Somos un micro Universo y podemos Conocer mediante la experiencia directa. Para ello, necesitamos desarrollar una mente muy aguda. Fina. Capaz de percibir la realidad más sutil. ¿Cómo? Con mucho curro de concentración, atención y ecuanimidad. Trabajando la percepción sobre nuestra realidad más cercana, la de nuestro cuerpo.


Ni Ritos ni Religión. Sólo Observación. Sólo Respiración y Sensación.


Te podía decir que anteriormente ya había meditado, pero cuando aprendí lo que allí aprendí, me di cuenta que a todo lo anterior no lo podía llamar meditación. Conocí tres prácticas:

Anapana. Observar la respiración (1º práctica)


Los primeros días comenzamos por observar la respiración en el triángulo formado entre las fosas nasales y la línea superior del labio. El acotar la zona sirve como preparativo para ir entrenando y afinando la concentración. La respiración además está ligada a la mente. Si estás enfadado, es más rápida. Si estás relajado, es más suave. Empiezas también a conocer la naturaleza de tu mente, continuamente saltando de un pensamiento a otro. Del pasado. Del futuro. Muchos no tienen nada que ver entre sí. Yo volvía a la respiración y a los tres segundos ya me había vuelto a ir. No pasa nada. Regresaba tantas veces como fueran necesarias. A veces me desesperaba, pero me decía que a eso había venido, a aprender. Sigo practicando. Observando y sintiendo el contacto del aire por las fosas nasales. Aunque no siempre desaparecen los pensamientos, se quedan en un segundo plano. Como observar un río y oír pájaros detrás.

Vipassana. Observar la Realidad con una mente Ecuánime (2º Práctica)


Los días transcurren y con ellos la técnica y la práctica. De observar la respiración pasamos a recorrer las sensaciones de nuestro cuerpo de la cabeza a los pies y de los pies a la cabeza con mucha Atención. Observando con objetividad, sin reaccionar ante lo agradable o desagradable (ecuanimidad), y apreciando su naturaleza impermanente, es decir, toda sensación aparece y desaparece.

Con los días, de forma natural, ya eres capaz de mantener la concentración más tiempo, incluso te das cuenta de que bajas la respiración para sentir aun más lo que sea que se pueda manifestar en la piel.

Hay todo tipo de sensaciones, calor, frío, cosquilleo, dolor, zonas en blanco... Dolor y zonas en blanco son las que más he disfrutado. Con cosquilleos agradables puntuales. Te explican que el dolor está en la mente. A nivel atómico, donde hay dolor no son más que partículas en su cualidad más sólida. Alucinante. Aunque saber esto no siempre me ha aliviado. Otras veces sí he experimentado un perfecto equilibrio interior, observando mi cuerpo sin identificarme con él. Me considero con unas experiencias dentro de la media. Te indican que a todas las sensaciones hay que darles la misma importancia. En todo el cuerpo hay sensaciones. Lo que me parecen zonas blanco, ausentes de sensación, en realidad, es que su sensación es tan sutil que no soy capaz de percibirlo conscientemente (aún).

Es gracioso, pero Goenkaji ya sabía que iríamos buscando algo más especial, sensaciones especiales y agradables, y por qué no, experiencias extraordinarias... entonces te encuentras observando la realidad más burda. Sensaciones en general toscas. Dolor. O ni si quiera sentir. Esto es lo que hay. Hay que seguir trabajando con paciencia y ecuanimidad. Sin equilibrio mental no se perciben las sensaciones más sutiles.

Goenka ya no está con nosotros por cierto. Los discursos son grabaciones, y contamos con dos profesores en las salas de meditación. En horas indicadas, podemos resolver dudas de nuestra práctica.


La mayor parte del tiempo me sentía genial. Salía satisfecha de muchas meditaciones donde a pesar del dolor me mantenía ecuánime. De hecho no sentía dolor como tal, sino una zona muy pesada. Densa. Sonreía. Sentía que quería compartir todo lo aprendido y que esto se lo iba a recomendar a todo el mundo porque es fabuloso tener todas las facilidades que te dan para que tú sólo te centres en la meditación.

También tuve momentos de frustración porque no era capaz de controlar la mente, incluso hubo un día de lágrimas, al final del 8º día. Hasta entonces me mantenía inmóvil la mayoría de las meditaciones, pero este día fue bastante retador. Me costaba concentrarme. Estaba muy inquieta mental y físicamente. Eran las 18h, hora de la meditación Adhitanna. Me mentalizo de que esta vez sí me mantendré inmóvil, con firme determinación. No pude. Tenía un intenso e insoportable dolor en la espalda. Sentí que había retrocedido. Además, aunque días anteriores había aceptado que mi realidad era esa, zonas de dolor y zonas en blanco en general, y que ya llegarían (o no) otras sensaciones más sutiles, ese día, alguna parte de mí sentía que se acababa el curso y no había tenido nada especial. Forzarme a aguantar el dolor a ese nivel es perder la meditación y la ecuanimidad. Quería aguantar hasta las lágrimas y tampoco fui capaz. Me rendí. Lloré y me relajé. Volví a sentir que todo era perfecto tal y como era.


Ecuanimidad


El summum de las cualidades. Al principio del todo, mencioné que continuamente reaccionamos ante las vicisitudes de la vida con deseo o aversión. En el retiro, las vicisitudes de la vida son las sensaciones de nuestro cuerpo. Nos dan instrucción de permanecer ecuánimes ante cualquier tipo de sensación, agradable o desagradable. Las agradables deseamos que se queden, nos apegamos a ellas. Las dolorosas las rechazamos, deseamos que desaparezcan. El trabajo aquí es evitar esas reacciones de deseo/rechazo y mantenerse ecuánime. Este es el propósito, la ecuanimidad, no las sensaciones agradables ni la percepción del flujo de energía por todo el cuerpo.


Existe una metáfora sobre el arte de vivir: la vida como un río. Una cosa es ser arrastrado por el río y otra es estar sentado en la orilla y observar el río. En general, vivimos dentro del río. Arrastrados por el río.

Tuve miedo algunos momentos porque pensaba que esto me quitaría los colores y sabores de la vida. La realidad es que puedes disfrutar de todo pero sin apego. Sin miedo a que la vida cambie. Honestamente esta certeza no la vivo las 24/7, pero es maravillosa. La vida fluye contigo, a través de ti, y tú sólo observas como observas la llegada del invierno y del verano, como observas el cauce del río. Pueden haber momentos felices o infelices en la superficie de la vida, pero debajo de esta, hay un estado perenne de paz. Reitero, esto es mi comprensión intelectual, no sabiduría compartida de mi propia experiencia.


Metta-Bhavana. Meditación de amor benevolente (3º Práctica)


Al finalizar la meditación, te impregnas de las buenas sensaciones, del estado de relax en el que se encuentra cuerpo y mente, y no te lo quedas para ti, lo compartes con los ojos cerrados con todos los seres. Qué bonito, ¿verdad?. Al final te sale sólo, te encuentras tan bien que deseas que los demás se sientan como tú en ese momento.

Ya sabemos que somos partículas vibrando. Practicas Vipassana y te vas purificando... es un buen rollismo que puedes hacer llegar a los demás. El mejor regalo, no me digas. Entiendes, además, que alguien que está bien por dentro, actúa bien, por tanto, alguien que actúa mal, es que no está bien por dentro. Como es dentro, es fuera. Para cerrar la meditación, agradeces las enseñanzas a todos tus maestros y a Goenkaji.


Maravilloso... ahora dime ¿has alcanzado el Nirvana?


¡Ja! Pues no me queda por andar... El Nirvana es la Iluminación, la liberación. Se dice que es un estado más allá de la mente y de la materia. Llegar al Nirvana (nibanna) requiere el desarrollo de la Sabiduría. Sobre esto le he dedicado un apartado más arriba.


El funcionamiento de la mente y una práctica para el día a día


¿De qué estamos compuestos?


  • Rupa. El cuerpo físico. la materia compuesta de partículas subátómicas
  • Viññana. Conciencia. Conocer. El encuentro con un estímulo que entra por los sentidos: un sonido, una palabra, algo que ves... etc.
  • Sañña. Percepción. Reconocimiento. Reconocemos el objeto que ha entrado por nuestros sentidos.
  • Vedana. Sensación. Del objeto reconocido surge una sensación. Percibimos, reconocemos, evaluamos mentalmente y entonces esa sensación se hace agradable o desagradable. Una sensación surge en el cuerpo y la sentimos en la mente.
  • Sankhara. Reacción. Condicionamiento mental. Reacciones de deseo o rechazo a las sensaciones. Avidez o aversión que crean nudos y desdicha.

(Esta palabreja, sankhara, nos ha traído muchas risas tanto a solas como compartiendo con los demás. Surgía un pensamiento y “¡Ay! ya estoy generando shankara otra vez”).


No tenemos control sobre el mundo exterior. Tampoco podemos poner candados a los sentidos para que no entren las imágenes, las palabras, las sensaciones… pero podemos trabajar sobre el hábito de reaccionar. Esto es lo que aprendemos y experimentamos. Por un lado tenemos los pensamientos y emociones que aparecen en la mente; por otro lado, la respiración y las sensaciones. Ambas son las caras de una misma moneda.


¿Cómo me manejaré con este aprendizaje? Una práctica en dos pasos


El primer paso es estar consciente a las sensaciones. Observar con objetividad. Son una herramienta. Explican que es nuestro contacto directo con lo que está surgiendo en el inconsciente. ¿Qué hacía yo hasta entonces? Buscar el lado positivo de todo, apuntarme a algún curso, aprender algo nuevo... en definitiva distraerme y barrer la negatividad debajo de la alfombra. "¡Ale! Ya no hay negatividad/desdicha." :) "Ay no señorita... no se ve, cierto. Pero sigue ahí. Oculta. Escondida en algún rincón del inconsciente. Multiplicándose". Por tanto, mi nuevo patrón será tender a observar de forma consciente las sensaciones del cuerpo, sin reprimir ni dar rienda suelta a la reacción. Atravesar  la realidad tal y como es. Y paciencia. Paciencia y persistencia porque en un cabreo, todo va muy rápido y sin darme cuenta, ¡pum! sankhara (reacción).


El segundo paso es ser ecuánime pase lo que pase, porque todo pasa. Todo cambia. Cuando no se crea reacción, se crea sabiduría. Aún me queda practicar más para confirmártelo, por ahora sólo me parece lógico que este camino ayuda a eliminar esas impurezas ocultas y que causan sufrimiento. Poco a poco, se transforma el hábito de reaccionar ante nuevas situaciones y sólo se trabaja sobre antiguos nudos, guardados en capas más profundas, hasta quedarte más limpio que un jaspe. ¡Ole! Muy bonito dicho, pero hay que experimentar. Me he quedado con cuatro cosillas de todo lo que se explica y mi invitación es que vayas. Será uno de los grandes aprendizajes que te lleves para la vida diaria.


Dana. Donar


Antes de ir creía que estaría en un espacio bastante austero y que incluso, quizá pasaría incomodidades. Por supuesto que ello no me iba a impedir aprender y vivir la experiencia. Pues nada más lejos de la realidad. Instalaciones de 10. Servidores de 10. Alrededores preciosos que inspiraban buenos paseos con el Almanzor de fondo. Comida de 10. Bendito gomasio, una mezcla de sésamo tostado y sal que era una delicia. No hay alimento, ni dulce ni amargo, que no le fuera bien un poco de gomasio, ja, ja, ja. Si sólo pudiera convencerte con un argumento, se llamaría gomasio :D

Fuera bromas... A todo eso le añades la vivencia y enseñanzas, y el valor se vuelve incalculable. Pues ¿sabes qué? Todo esto fue posible gracias a las donaciones de anteriores alumnos. Esta filosofía es muy bonita, contribuye con lo que puedas para ayudar a otros a que asistan y aprendan/vivan lo mismo. ¡Que todos los seres sean felices!.

Desde luego, se hace poco todo lo que pueda dar. Cuando avanzan los días, y no sé quién de vosotr@s me estará leyendo en este momento pero puedo esperar algún chiste ;) , te llenas de mucho amor, de gratitud y de muchas ganas de dar y ayudar a los demás.

En ocasiones anteriores que me encontraba perdida, me preguntaba "Pero ¿qué he venido a hacer aquí?" Muchas veces y tras mucho pensar, salía de mi ombligo, de Mi preocupación para ser feliz, y concluía que SERVIR a los demás. Pues ¿qué otra cosa puedo hacer en la vida? Ayudar con lo que sea, con lo que sepa, con lo que tenga... En el trabajo o fuera de él. Todo lo que tengo es todo lo que doy (así me vino, sin leerlo en ningún libro). Inmediatamente me sentía más aliviada. Estos días en el retiro me han vuelto a recordar ese sentimiento y lo han multiplicado. Ayudémonos más unos a otros y hagámonos la vida más fácil entre todos.


Espera ¿Y el Yoga?


No lo he escuchado ni una sola vez allí, pero antes de ir al retiro estuve leyendo sobre ello y me pareció muy interesante.

Comúnmente atribuimos la palabra yoga a la práctica de las posturas. Esto es Hatha Yoga, y además de ése, hay Yoga de muchos tipos. Yoga de la respiración (pranayama), Yoga de la devoción (bhakti), yoga de la alimentación, yoga de la acción (karma), yoga del conocimiento (jnana), yoga de la meditación, mantra yoga, etc... todos son caminos para alcanzar la unión (definición de Yoga). La unión del alma individual con el alma universal.

Eso suena más místico que todo lo anterior ¿verdad?. En Vipassana, S. N. Goenka indica que el sufrimiento, la enfermedad, etc. son universales y que por tanto los medios para su cura han de ser universales. Es por ello que emplea únicamente la observación de la respiración y las sensaciones, sin palabras ni asociaciones con otros elementos que puedan atribuirse a sectas o religiones. La respiración y las sensaciones son universales para todos.

Todas las prácticas yóguicas que he mencionado, son prácticas psicofísicas que ayudan a refinar la mente y el cuerpo para captar las realidades más sutiles. Como consecuencia, nos ayuda a mejorar la salud, concentración, relajación, etc. Esta comprensión, para mí, le da más profundidad a todas estas técnicas que en occidente asociamos a un simple ejercicio físico para ser más flexibles.


¡Que todos los seres sean felices, se llenen de paz y se liberen! ;*


Aquí me despido. El último día rompimos el silencio y fue fantástico hablar con las compañeras de habitación. Les tenía cariño desde el primer día y ese cariño especial fue creciendo al compartir toda la experiencia sin hablar una palabra. Desde aquí les mando un abrazo enorme.

...

Para acabar, a ti, animarte a que pruebes por ti mism@. Asiste a un curso. Aquí sólo hay pinceladas de lo que he aprendido. Contarte que observaba la respiración o las sensaciones del cuerpo from the top of the head, no es suficiente para ponerte manos a la obra por tu cuenta. Tienen que enseñarte la técnica allí.


PD. No había escrito nunca antes "vicisitudes", así que no ha sido hasta este momento que me he dado cuenta, gracias al corrector, que llevo toda la vida diciéndolo mal: "visicitudes". Entre "no me he caído de un quinto" y "despedidos al río" me cubro de Gloria yo sola ;)



Foto de https://www.sacca.dhamma.org/es/


4 comentarios

  1. Genial experiencia, aunque no sé si seria capaz de pasar 10 días en silencio absoluto. Gracias por contarlo desde tu punto de vista.

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    1. :) Gracias a ti Elena por leerlo. Estoy segura que sí eres capaz. De hecho, cuando pruebes estar tanto tiempo en silencio, luego en el día a día lo echas de menos.

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  2. Ya me conoces, y sabes que soy el más excéptico entre los excépticos.
    Pero gracias por compartir tu experiencia en este retiro, de una forma tan intensa y profunda. Tan inteligente y sensible. Tan entusiasta y contagiosa.
    Para tí ha sido una vivencia extraordinaria, y desde luego poco importa lo que podamos pensar los demás, sin conocimiento ni causa.
    Se felíz, vive felíz.
    Un beso enorme, enana.
    Fer

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    1. Precisamente por escéptico me hace ilusión tu comentario Fernando. Gracias por haberte tomado el tiempo para leerlo y gracias por esas bonitas palabras :*

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